Los equipistas ediles salen del estadio rumbo al hotel. Foto: LOS LOCOS DE SIEMPRE/Paola Francia

Los equipistas ediles salen del estadio rumbo al hotel. Foto: LOS LOCOS DE SIEMPRE/Paola Francia

Un extraño mensaje fue publicado el sábado en el libro de visitas de www.echamuni.net:  “Somos jugadores del Municipal y nos encontramos varados en el hotel de Ica, sin poder regresarnos a Lima…”.

¿La cereza en la torta de una pésima tarde y un peor momento institucional?, nos preguntamos al leer este mensaje…

Culminado el encuentro con el , los jugadores de la Academia retornaron al hotel Huarango, donde estuvieron concentrados para arreglar sus cosas y retornar a Lima. Todo iba bien, hasta que la administración del hotel, como correspondía, pidió la cancelación por sus servicios, y la persona encargada no estaba.

¿Y dónde está el tesorero?, preguntaron los presentes en la recepción del hotel. Lo buscaron, y nada; se inició una búsqueda por toda la ciudad y nada; el tesorero del club había desaparecido. Nadie lo encontraba ni lo encontró jamás en la ciudad de la Huacachina.

Todo era confusión en el lobby del hotel. Uno mencionó que al tesorero, se le vio por última vez en el estadio Picasso Peratta. Todos temían por su integridad; más allá de la taquilla y los ingresos del día. Llamadas por aquí, llamadas telefónicas por allá, y alguien confirmó: Ya se fue para Lima.

Ahí comenzó el lío. Los propietarios del hotel pedían su dinero; se hicieron las coordinaciones con Lima para la transferencia respectiva. El delegado del club, Eduardo Osterling, y el jefe de equipo, Luis Rojas, asumieron la responsabilidad y guardando la tranquilidad del caso hablaron con los propietarios. Y se inició la espera.

Mientras tanto, hicieron su aparición en el lugar dos patrulleros, cuadrándose en la puerta del hotel. Y haciéndola breve, el dinero –proveniente del aporte de un joven dirigente- llegó a la cuenta de Soyuz, pero no tenían efectivo. Por fin, el asunto se resolvió a las 1:30 am del domingo y el equipo pudo partir de la ciudad de Ica a las 2:00 horas.

Y mientras muchos criticaban la mala conformación del equipo, y lanzaban afirmaciones como que el va rumbo a la extinción, la delegación llegó a las 6:00 horas a la capital. Y es mentira lo que pusieron por ahí, el profesor Rufino Bernales, se quedó con la delegación y regresó con ellos a Lima.

Sin duda, hemos tocado fondo. Y ya es momento de emprender la salida del foso, pero todos, dirigentes, socios e hinchas. Saben, es la única salida que nos queda.

LOS LOCOS DE SIEMPRE

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