La Banda del Basurero. Foto: LOS LOCOS DE SIEMPRE

La Banda del Basurero. Foto: LOS LOCOS DE SIEMPRE

La grandeza del “Muni” sólo es medible con el corazón. Por eso, hemos decidido publicar esos artículos que aparecieron en algunos medios de Lima, y que fueron reproducidos bajo el título de “Artículos de pasión” en la página de la Banda.

Comenzamos con uno escrito por el periodista Jorge Choy y que apareció publicado el 27 de agosto de 2004 en el diario La República. Hoy Choy, según lo que me comentaron, trabaja en un canal de televisión…
 
Hay recuerdos imborrables, así como pasiones desenfrenadas. Cómo olvidar, aquella tarde veraniega de 1,973, cuando ingresé de la mano de mi “viejo” al Coloso José Díaz.

Sólo tenía 8 años y la lluvia de papel picado y el interminable sonar de las campanas de la entusiasta hinchada, me dieron la bienvenida.

¿Qué tal pasión por un de fútbol?, me dije. Y no era para menos, ya había sido alertado por los acuciosos comentarios de mi padre, eterno hincha edil, desde la década del ’50.

Cerraba los ojos e imaginaba la técnica del maestro Drago, la habilidad de Vides Mosquera, los pases del cerebral “Caricho” Guzmán y efectividad del zurdo “Loco” Seminario, tremendo puntero carrilero.

Aquel día en pleno gobierno del general José Velasco Alvarado, las filigranas sobre el gramado de juego de Hugo Sotil, eran celebradas a rabiar por la fanaticada de la “escoba”.

“El Cholo”, que estaba a víspera de viajar a España para enrolarse al Barcelona, hizo gatear a Humberto Horacio Ballesteros.

¿Cómo entender la pasión edil? Nadie se lo explica. Pero la comprendí, desde aquella tarde. Siempre con el equipo en las buenas y en las malas.

En el ’78, cuando se disputó la permanencia en primera con el Cienciano en Chincha. Golazo de “palomita” del argentino Marzona, tras pase genial del “cocoliche” German Leguía que recién asomaba.

O en los ’80, cuando después de tres partidos definitorios con la “U”, Franco Navarro, Eduardo Malásquez, J.J. Sato, la “Bruja” Bonelli, bajo la batuta del recordado Marcos Calderón, llevaron al equipo a una Copa Libertadores.

Ahora, desde hace cuatro años, la Academia, lucha por el ascenso en la segunda. Cada domingo, el jolgorio de los jóvenes y adultos de la tercera edad, fieles hasta la muerte, lucen gorros o camisetas con la roja en el pecho y se confunden en la “Banda del Basurero”.

Una pasión edil, desde el minuto inicial hasta el final. Todos se van afónicos y abrazados. No importa si ganó o perdió, pero igual se reencontrarán otra vez en la “Cancha de Los Muertos” para alentar al “”.

Pasaran, los días, los meses y los años, pero esa pasión edil seguirá siempre latente y morirá, tal vez, cuando nuestro corazón, deje de latir al compás del bombo.

Jorge Choy

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