Foto: Cortesía Prensa Deportivo Municipal.

Deportivo Municipal, desde su retorno a primera en 2015, siempre le dio batalla y le ganó después de muchos lustros al equipo del Rímac, en Villa El Salvador, el Callao y en el estadio San Martín. Hoy un equipo sin fútbol y sin alma cayó goleado 0-3 ante nuestros rivales y antagonistas eternos en el estadio Iván Elías Moreno de Villa El Salvador.

La hinchada se hizo presente. Muchas familias retornaban a la cancha a apoyar a la Acadé. Sur más nutrida que norte, Occidente y Oriente igual. Esperábamos que el equipo repuntara, dejara atrás los malos momentos, las demoras en los pagos, la pérdida de puntos y que se olvidarán de todo, pero lamentablemente, en el resultado final, fuimos goleados y con gritos de ole al final por parte de los visitantes.

Muni intentó, pero a los 21′ el árbitro Joel Alarcón cobró un penal infantil, dudoso quizá, pero infantil, pues Guzmán pone la mano en el pecho del rival (si ya sabemos que siempre los van ayudar) y Ávila puso el 0-1 a favor de los visitantes.

Ascues intentó, pero hoy Matías Pérez García no estuvo en una buena tarde y adelante nos faltó contundencia, Renato Espinoza, solo, y tuvo una ocasión, de cabeza, pero que salió fuera.

Foto: Cortesía Prensa Deportivo Municipal

El primer tiempo terminó con un dominio equilibrado de la tenencia del balón 50/50.

Segundo tiempo

Muni fue en busca de igualar las acciones, pero a los 54′, Kevín Peña pierde una pelota en salida, los celestes atacan y Guzmán no logra botar el balón, lo que permite que Hohberg pusiera el 0-2.

Solo habían pasado 9 minutos del segundo tiempo, y Muni ahí perdió el alma. El entrenador realizó cinco cambios, dos por lesiones (John Vega ingresó por Leonel Solis y Freddy Yovera por Rotceh Aguilar); y tres para darle mayor potencia ofensiva (Roberto Ovelar por Kevín Peña; Piero Ratto x Williams Guzmán y Alexis Rodríguez por Adrián Ascues).

Y el tercero lo marcó a los 87′ el argentino Diego Buonanotte. Lamentablemente, nuevamente Rodríguez, erró en dos ocasiones; otra derrota más, y como diría Humberto Martínez Morosini, aquí no pasa nada.

LOS LOCOS DE SIEMPRE